Escuela
de aviación naval
El nido de las aves marinas
Por
Enrique Lira Ochoa
Fotografía por H.J. van Broekhuizen y Estrategia
Aeronáutica.
Publicado:
Diciembre 2000 Enero 2001
Fuente: América Vuela - número 66

La República Mexicana está
flanqueada por casi 12,000 km de litorales, y de ellos
depende gran parte de la riqueza natural de esta nación.
La custodia y protección de la misma se ha
confiado a la Armada de México, la cual ha
encontrado en el material aéreo una herramienta
imprescindible en el desempeño de sus funciones.

Dos
Beech Baron 58 en formación escalonada, rompiendo
hacia la izquierda con un ¨wingover¨ clásico.
Hemos podido comprobar que en años
recientes, la Armada de México ha implementado
importantes programas de modernización y expansión
de su parque aéreo, tanto en helicópteros
como en naves de ala fija, ello pone de manifiesto
una necesidad fundamental en toda arma aérea,
que es la capacitación y adiestramiento de
pilotos, para tal tarea se creó en 1943 la
Escuela de Aviación Naval, la cual actualmente
se encuentra emplazada en
la base Las Bajadas en el puerto de Veracruz.
Para conocer cómo es el proceso con el que
la Armada entrena a su personal de vuelo, fuimos recibidos
por el capitán de navío José
Solano Ochoa, director de la Escuela de Aviación
Naval de Las Bajadas, quien fue nuestro amable anfitrión
durante esta rápida visita.

Por 57 años, este hangar ha sido la sede de
la Escuela de Aviación Naval, en la Base Las
Bajadas, en Veracruz, Veracruz.
Para ingresar a la Escuela de Aviación Naval
se pueden tomar tres caminos, el primero requiere
ser egresado de la Heroica Escuela Naval, con el grado
de Teniente de Corbeta, la segunda vertiente inició
su aplicación hace tres años, y consiste
en abrir las puertas de la Escuela de Aviación
al personal del Núcleo de Servicios, es decir,
son profesionales de extracción civil, que
por contrato se integran a la Armada, para desempeñar
sus profesiones y satisfacer los requerimientos de
la institución. Ellos pueden ser arquitectos,
biólogos, médicos, abogados, etc., los
cuales buscan enriquecer su acervo profesional y académico.
Esta posibilidad de obtener las alas de piloto aviador
como una actividad fuera de sus campos laborales,
es una oportunidad de desarrollo personal que concede
la Armada y que pocas instituciones en el mundo realizan,
esta modalidad aún se encuentra en fase de
evaluación y al parecer se brindará
la oportunidad para que el personal del Núcleo
de Servicios pueda combinar y alternar ambas ramas
profesionales dentro de la Armada.
Sobre
el puerto de Veracruz ya es habitual el sonido y la
silueta contra el cielo de los Maule MX-7-180 de la
Escuela de Aviación Naval. Imágenes
que echarán de menos los habitantes de esta
hermosa ciudad, una vez que la escuela mude su sede
a otro puerto, esta vez La Paz, en BCS.

La línea de vuelo en la Base Las Bajadas, en
la que podemos apreciar a tres Beech Baron 58, Maule
MX-7-180 y un Hiller UH-12D, modelos que constituyen
la columna vertebral de la Escuela de Aviación
Naval de la Armada de México.
Al integrarse a la Escuela de Aviación Naval,
el alumno tiene la opción de escoger entre
el curso de ala fija o el de ala móvil (para
helicópteros), al realizar esta separación
desde el principio del adiestramiento, la Armada evita
la duplicidad de estudios y de capacitación,
optimizando los recursos de la institución
y el tiempo que dedica el alumno en su capacitación.
El inicio de ambos cursos es idéntico en estructura
pero no en contenido, ambos principian con la incorporación
a la Escuela de Tierra, la cual está compuesta
por 12 asignaturas que abarcan la teoría aerodinámica,
motores, meteorología, navegación, reglamentación,
etc. esta fase dura tres meses tanto en ala fija como
en ala móvil.

Bella composición de dos Maule MX-7-180 sobre
volando en formación la lsla de Sacrificios,
en el puerto de Veracruz.
El siguiente paso de todo aspirante para obtener sus
alas como piloto de
ala fija, es el ingreso al Escuadrón Primario,
en el que permanecerá por los siguientes cinco
meses y donde inician los vuelos a bordo de los monomotores
Maule MX-7-180 equipados con tren de aterrizaje del
tipo patín de cola. Esto los diferencia de
los monomotores Maule que posee la Fuerza Aérea
Mexicana, los cuales tienen tren de aterrizaje triciclo.
Aun cuando parecería que los meses de teoría
ya fueron superados esto es relativo, durante toda
la carrera el alumno, antes de despegar, asistirá
a las Conferencias de Apoyo al Vuelo, las cuales son
un análisis de las maniobras a realizar en
esa sección de instrucción, así
como lo relacionado en específico con la aeronave
que está a punto de pilotar.

Una formación de Maule MX-7-180,
sobre uno de los diques secos del puerto de Veracruz,
estos aviones pronto serán sustituidos por
los más avanzados Lancair Super ES, de fabricación
nacional. Uno de los grandes inconvenientes de los
Maule fue su tren de aterrizaje con patín de
cola, configuración que ha caído en
desuso
En los Maule, el alumno se entrena
en las maniobras básicas de vuelo en lo que
se denomina la fase “presolo”, la cual
dura como promedio 17 sesiones de vuelo, dependiendo
de la habilidad del alumno (cabe especificar que en
la Escuela de Aviación Naval, las unidades
de vuelo denominadas sesiones, corresponden a un vuelo
de instrucción y su duración no siempre
corresponde a una hora de vuelo), en la sesión
número 18 por lo general el alumno está
capacitado para realizar su primer vuelo solo, sin
compañía del instructor, éste
consiste en una serie de tres toques y despegues al
término de los cuales se le entrega al novel
piloto sus insignias de media ala. Aún en el
Escuadrón Primario, el alumno entra en la etapa
de “precisión”, en la que perfeccionará
su técnica de vuelo básica, con ejercicios
de máximo desempeño de la aeronave,
aterrizajes a la marca, uso de aletas, chandelas,
despegues y aterrizajes de máximo desempeño,
“eses” sobre el camino, etc. También
se hace una introducción a los instrumentos
básicos de navegación, en este punto
los alumnos han superado el Escuadrón Primario,
y han pasado por unas 72 sesiones de instrucción
con sus respectivas conferencias de apoyo al vuelo,
en este punto en su bitácora deben figurar
aproximadamente 80 horas de vuelo.
El siguiente paso es el Escuadrón Básico,
en el que se cambia de equipo de vuelo, al bimotor
Beech Baron 58, en el que realizan la transición
en las primeras 15 sesiones de vuelo; una vez que
ya están familiarizados con el desempeño
y complejidad superior del bimotor, tiene lugar el
adiestramiento de radionavegación básica,
que comprende las funciones básicas del VOR
y del ADF, así como patrones de espera y los
principios del HSI, por lo general los alumnos completan
esta sección del plan de estudios en 8 sesiones,
a las que siguen 5 sesiones de vuelo nocturno, con
el que finalizan el Escuadrón Básico.
Por último y ya para obtener sus alas de piloto,
los alumnos tendrán que aprobar la fase de
Escuadrón Avanzado, que en promedio les tomará
27 sesiones de vuelo y que se dividen de la siguiente
forma: en las primeras 20 se dominará el arte
del vuelo en formación, primero la formación
en sección, que involucra a dos aviones y luego
en división, que comprende cuatro naves.

La Escuela de Aviación Naval capacita
a los pilotos de la Armada de México así
como a personal de la Policía Federal Preventiva
y a miembros de las armadas de distintos países
de Centro América.
La capacitación para llegar
a ser piloto naval de ala fija, termina con las últimas
siete sesiones del curso, en las que se practica la
radionavegación avanzada, en los sistemas que
operan las aeronaves de la Armada: VOR (navegador
de alta frecuencia), ADF (navegador de baja frecuencia),
ILS (sistema de aterrizaje por instrumentos) y GPS
(sistema de navegación por satélite).
No menos importante que el vuelo tenemos las sesiones
de simulador, equipos en los que la Escuela de Aviación
Naval se mantiene acorde con la más alta tecnología.
Dispone de seis simuladores de vuelo por instrumentos
en que los alumnos reciben instrucción intercalada
con los Escuadrones Básico y Avanzado por aproximadamente
44 sesiones. En total los egresados de la Escuela
de Aviación Naval obtienen sus alas de piloto
de ala fija en 15 meses
Para los pilotos de ala móvil, la carrera es
más rápida, ya que se completa en aproximadamente
9 meses. La estructura docente es muy similar a la
del sistema de entrenamiento de ala fija. Inicia con
tres meses en la Escuela de Tierra, después
pasan otros tres meses en el Escuadrón Primario
volando el Hiller UH-12 con motor a pistón
y de los cuales la Escuela de Aviación dispone
de tres ejemplares, en este modelo, los alumnos completarán
su capacitación. A continuación ingresarán
al Escuadrón Básico, que cursarán
en mes y medio, para finalizar con el Escuadrón
Avanzado que también dura mes y medio. Las
sesiones de simulador se intercalan con los Escuadrones
de vuelo y generalmente cada alumno toma 44 sesiones.

El Capitán de Navío José Solano
Ochoa, director de la Escuela de Aviación Naval
en la Base Las Bajadas, en Veracruz, Ver.
En
los últimos años, la Armada de México
ha expandido sus efectivos aéreos sumando
equipo de primera línea en forma importante,
consecuentemente los requerimientos de personal
aéreo capacitado se han incrementado, en
igual medida, por ello la Escuela de Aviación
Naval está próxima a implementar grandes
cambios con el fin de adecuarse a la demanda actual
de personal.
Primero la Escuela entera se trasladará a
La Paz, BCS, a instalaciones especialmente diseñadas
para albergar esta institución y que cuentan
con la capacidad de multiplicar el número
de pilotos graduados por curso, que actualmente
tiene un promedio de 10 pilotos, tanto para ala
fija como móvil. La escuela iniciará
labores en las nuevas instalaciones junto con el
inicio del año 2001.

La Escuela de Aviación Naval pronto dispondrá
de los monomotores de construcción nacional
Lancair Super ES, los cuales sustituirán
en la capacitación de pilotos tanto al Maule
MX-7-180 como al Beech Baron 58.
Otra medida que se ha implementado para elevar el
número de pilotos es la creación de
la carrera de Técnico Piloto Aviador Naval
(TPAN), por parte de la Dirección General
de Educación Naval. El primer grupo se inició
el 7 de agosto de este año, con una matrícula
de 69 alumnos, de los cuales 14 son elementos femeninos.
La carrera consta de instrucción militar,
más la capacidad de vuelo, la primera se
toma en la Heroica Escuela Naval Militar, para ingresar
después a la Escuela de Aviación Naval,
donde se graduarán en un tiempo total de
ocho semestres. Cabe destacar que por el momento
la carrera de TPAN, limitará en la formación
de pilotos de ala fija, el ala móvil se iniciará
en un futuro aún no especificado. Con esta
medida, si el promedio de graduados se mantiene
en el 70% actual, la Armada dispondrá de
casi 50 pilotos extras a los que tradicionalmente
capacita su Escuela de Aviación.

La Armada de México opera tres Hiller UH-12D
para la capacitación de sus pilotos de helicópteros,
estos nobles equipos serán sustituidos en
breve por los más modernos Robinson R22 Beta.
En cuanto al equipo de vuelo, éste se encuentra
en plena renovación, los tres helicópteros
Hiller UH-12 se sustituirán por modelos Robinson
R22 Beta, más modernos, sencillos y fáciles
de mantener. En cuanto a los aviones el binomio
Maule - Baron desaparecerá con la incorporación
de un único modelo, el Lancair Super ES de
construcción nacional, fruto directo del
programa Lancair 2000 que se encuentra viento en
popa a cargo del Centro de Mantenimiento Aeronaval
(ver América Vuela No. 65) y que acorde con
los últimos planes construirá inicialmente
8 unidades para la Escuela de Aviación Naval.
De esta forma, se amplía la base de capacitación
de los pilotos navales, que tántos aviadores
de excelente calidad ha forjado, en beneficio de
México y sus cielos.
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